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Fiscalidad y Contabilidad

El 1 de julio empieza la Campaña del Impuesto sobre Sociedades 2025: qué deben preparar las empresas

El 1 de julio empieza la Campaña del Impuesto sobre Sociedades 2025: qué deben preparar las empresas

Julio es uno de los meses fiscales más importantes para las empresas. Con el inicio de la Campaña del Impuesto sobre Sociedades 2025, las sociedades deben revisar su contabilidad, comprobar que los datos fiscales son correctos y preparar la documentación necesaria antes de presentar el modelo correspondiente.

En el caso de las sociedades cuyo ejercicio económico coincida con el año natural, el plazo de presentación con domiciliación bancaria para la declaración del Impuesto sobre Sociedades 2025 va del 1 al 22 de julio de 2026. Por eso, conviene no dejar la revisión para el último momento.

Importante: presentar el Impuesto sobre Sociedades no debería ser un simple trámite. Antes de enviar la declaración, es recomendable revisar que la contabilidad refleja correctamente la situación real de la empresa y que no existen errores que puedan derivar en requerimientos, regularizaciones o pagos indebidos.

Qué deben revisar las empresas antes de presentar Sociedades

Antes de presentar la declaración, la empresa debería tener cerrada y revisada su contabilidad del ejercicio 2025. Esto incluye comprobar facturas emitidas y recibidas, movimientos bancarios, nóminas, amortizaciones, préstamos, saldos con socios, operaciones vinculadas y cualquier ajuste que pueda afectar al resultado fiscal.

Uno de los errores más habituales es presentar el impuesto únicamente tomando como referencia el resultado contable, sin analizar si existen gastos no deducibles, diferencias temporarias, compensación de bases imponibles negativas o ajustes extracontables que deban incorporarse correctamente.

Contabilidad cerrada y conciliada

La contabilidad debe estar completa antes de preparar el impuesto. No basta con tener las facturas registradas: también hay que comprobar que los bancos están conciliados, que no quedan movimientos pendientes de clasificar y que los saldos de clientes, proveedores, acreedores, socios y administradores tienen sentido.

Una contabilidad incompleta puede provocar que el resultado declarado no coincida con la realidad económica de la empresa. Esto puede afectar directamente a la cuota a pagar, a la compensación de pérdidas o a futuras comprobaciones por parte de la Administración.

Gastos deducibles y gastos no deducibles

No todos los gastos contabilizados son automáticamente deducibles en el Impuesto sobre Sociedades. La empresa debe revisar si los gastos están correctamente justificados, si están relacionados con la actividad y si cumplen los requisitos fiscales aplicables.

También es importante detectar posibles gastos no deducibles, como sanciones, recargos, liberalidades o determinados gastos que no estén suficientemente acreditados. Incluir gastos que no cumplen los requisitos puede generar problemas en caso de comprobación.

Amortizaciones y bienes de inversión

Las amortizaciones deben revisarse con especial atención. Equipos informáticos, maquinaria, vehículos, mobiliario, instalaciones o inmovilizado intangible deben estar correctamente registrados y amortizados conforme a los criterios aplicables.

Una amortización incorrecta puede alterar el resultado fiscal de la sociedad. Por eso, antes de presentar el impuesto, conviene revisar el inmovilizado, las altas y bajas del ejercicio, las facturas de inversión y los criterios aplicados en ejercicios anteriores.

Operaciones con socios y administradores

Otro punto especialmente sensible son las operaciones entre la sociedad y sus socios o administradores. Préstamos, pagos personales, nóminas, retribuciones, facturas emitidas por socios profesionales o saldos pendientes deben estar correctamente documentados y contabilizados.

Los saldos con socios y administradores no deberían quedar sin explicación. Si existen movimientos entre la sociedad y las personas vinculadas, es recomendable revisar su origen, su justificación y su tratamiento fiscal antes de presentar la declaración.

Bases imponibles negativas y pagos fraccionados

Si la sociedad tuvo pérdidas en ejercicios anteriores, puede que existan bases imponibles negativas pendientes de compensar. Revisar correctamente estos importes puede reducir la tributación del ejercicio, siempre que se cumplan los requisitos aplicables.

También deben revisarse los pagos fraccionados realizados durante el ejercicio, las retenciones soportadas y cualquier ingreso a cuenta que pueda minorar la cuota final del impuesto.

Coherencia entre IVA, contabilidad y Sociedades

La información declarada en el Impuesto sobre Sociedades debe ser coherente con el resto de obligaciones fiscales presentadas durante el año. Por eso, es recomendable comparar la contabilidad con los modelos de IVA, retenciones, pagos fraccionados y declaraciones informativas.

Si durante el año se han presentado modelos trimestrales con errores, facturas duplicadas, gastos mal clasificados o ingresos no correctamente registrados, julio es el momento de detectarlo antes de que el cierre fiscal quede presentado.

Documentación recomendable para preparar el impuesto

  • Balance de situación y cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio 2025.
  • Libro diario y mayor contable.
  • Facturas emitidas y recibidas.
  • Extractos bancarios y conciliación de cuentas.
  • Detalle de préstamos, leasing, renting o financiación.
  • Nóminas, seguros sociales y retenciones practicadas.
  • Amortizaciones del inmovilizado.
  • Pagos fraccionados y retenciones soportadas.
  • Información sobre operaciones con socios, administradores o entidades vinculadas.
  • Bases imponibles negativas pendientes de ejercicios anteriores, si las hubiera.

Por qué conviene revisarlo antes de presentar

El Impuesto sobre Sociedades refleja la situación fiscal de la empresa durante todo el ejercicio. Una presentación precipitada puede provocar pagar más de lo necesario, aplicar incorrectamente deducciones o compensaciones, arrastrar errores contables a ejercicios posteriores o aumentar el riesgo de recibir requerimientos.

Además, una sociedad que mantiene una contabilidad ordenada y revisada tiene una imagen financiera mucho más clara. Esto no solo sirve para cumplir con Hacienda, sino también para tomar mejores decisiones empresariales, analizar márgenes, controlar gastos y valorar la evolución real del negocio.

En Arklos podemos ayudarte

En Arklos revisamos la contabilidad de tu empresa antes de presentar el Impuesto sobre Sociedades, comprobando que los datos sean coherentes, que los gastos estén correctamente clasificados y que la declaración se prepare con seguridad.

Si tienes una sociedad y quieres revisar el cierre fiscal de 2025 antes de presentar el impuesto, puedes contactar con nuestro equipo para valorar tu caso y preparar la documentación necesaria.

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